El secado y el curado de la marihuana es un proceso vital para el sabor y aroma del producto final. Es una fase muy importante que muchos cultivadores descuidan.
Hemos estado regando cada tres días, añadiendo abonos caros y vigilando cada hoja de cada planta y es una pena que en el ultimo momento perdamos la máxima calidad en nuestra cosecha.
Por eso os vamos a enseñar como hacer un correcto secado y curado para que las plantas conserven todo el sabor y aroma originales de su variedad.

Lo mas importante en el proceso de secado es la temperatura, la humedad y la oscuridad.

La temperatura ideal para el secado esta entre los 18  y 22  grados. Temperaturas mas altas harán que el secado sea demasiado rápido y temperaturas mas bajas
La humedad ideal es del 60% y para conseguirla es muy importante tener una buena ventilación para que el exceso de humedad no se acumule de la sala de secado.
La oscuridad es imprescindible para que la marihuana conserve sus potencia intacta. Por lo que debemos intentar que mientras dure el secado, la sala (o la caja o el armario) de secado este el máximo tiempo posible a oscuras.

Si vas a realizar el secado en una zona seca y de mucho calor es mejor que no quites todas las hojas antes de colgar las plantas. Quita todas las hojas grandes pero deja algunas pequeñas para que el secado no sea tan rápido y acelerado.

Si por el contrario vas a hacer el secado en una zona fría y húmeda, lo mejor es quitar todas las hojas antes de colgar las plantas para evitar la aparición de hongos.
Si tienes un exceso de humedad ambiental, puedes usar deshudificadores que te ayudarán a bajar la humedad. Son aparatos eléctricos que mediante el proceso de condensación consiguen atrapar la humedad del ambiente. Son muy cómodos de usar pues tienen un selector en el que tu eliges el porcentaje de humedad y ellos lo mantienen estable.

A la hora de colgar las plantas debemos dejar un mínimo espacio entre ellas para que los cogollos estén al aire se puedan secar y no acumulen humedad provocando la aparición de hongos.

El momento óptimo para descolgar las plantas y empezar con el curado es cuando las ramas mas finas de los cogollos se rompen cuando las doblamos y las ramas mas grandes solo se doblan sin llegar a partirse.
No dejes mucho tiempo la marihuana secando ya que no debe quedar 100 % seca, sino que debe guardar una humedad mínima.
Si las condiciones son óptimas suele suceder a los 15 días de haber comenzado el secado.
Ahora es el momento de empezar con el curado.

El curado es un proceso mas lento que el secado y proporciona la fijación del sabor y aroma final de la planta.

El curado es meter a marihuana en un espacio cerrado como una caja de madera o un bote de cristal para que la humedad que le queda se libere poco a poco, lentamente.
Los primeros días del curado deberemos abrir una vez al día como mínimo los botes o la caja para renovar el aire cargado de humedad.
Para saber si hay demasiada humedad hay que tener en cuanta que los cogollos deben estar mullidos pero no blandos y que no huela a cerrado, a humedad. Si alguna de estas características se da durante el curado, tienes que sacar los cogollos y volver a secarlos otra vez.
Si por el contrario esta demasiado seca, quebradiza, lo que puedes hacer es meter una hoja de hierbabuena o una cascara de limón durante unas horas para que trasmita su humedad a los cogollos. No lo dejes mucho tiempo para que solo deje un poco de humedad y no un exceso.

Un buen curado suele durar unos dos meses  y pasado este plazo los mejores sitios para guardar la marihuana son los tarros de cristal herméticos y los botes al vacío.

Que el curado dure sobre dos meses no significa que la marihuana no este lista antes para ir haciendo alguna cata que otra.
Es muy difícil esperar tanto tiempo para ir probando, lo sabemos.

Extraido de: http://growlet.blogspot.com.es