En el mundo hay más de 162 millones de personas que consumen cannabis. Es la droga ilegal con más adeptos y para los científicos se ha convertido en una herramienta que les ayuda a explorar el cerebro. Tras muchos años de observación, los han descubierto unas cualidades que nadie sospechaba que tenía. Los resultados, todavía son poco conocidos por el gran público y podrían modificar nuestro punto de vista sobre esta droga, ya que abren perspectivas inéditas sobre nuevas terapias contra el dolor, la obesidad, la ansiedad o incluso la esclerosis.